domingo, 13 de noviembre de 2016

DILEMA DEL SÉPTIMO AÑO EN PARÍS





Concluyo que el aire va de pulmón a pulmón
da la vida
y sigue siendo el mismo
medio donde se mueven el sonido del despertador
y el pelo del escriba bajando el edificio
delante de la velocidad.
Sufro el dilema del acierto
hoy el camino es previsible
suena un despertador y me aseo
sorbo el café y parto a mi espera
la espera de todos
mientras
sin piedad
demoran las bifurcaciones.
El camino anda su propio curso
su juego de azar
o apuestas o apuestas
cada dirección puede ser la oportunidad
pero de tanta espera
confundo el sonido del despertador
y sigo siendo el que soy
el escriba
el guarda
el jardinero
el padre atolondrado
el del paso de peatones
el de su madre a la deriva
el de la deuda el de la deuda el de la deuda
el cubano que se fue
el que habla de París y no puede soportar
el precio del café en estas orillas.

© Amaurys García Calvo, 2016.


A. G. C., 2008-2016.

jueves, 27 de octubre de 2016

DILEMA PARA DEJAR MORIR UN BONSAI





Alguien dejó en mis manos
un árbol
y dijo que el amor duraría como la vida en el obsequio.
Mas los presagios no tuercen
continúan el cauce
y el árbol murió
sin remordimientos
su de repente anunciado.
Hoy
cuando aquel cauce deriva
en ese punto que se marcha
pienso
cuán extensa pudo ser la otra vida del árbol
qué aromas
si mirando el otro punto posible
este
pudiera decir
alguien soltó en mis espaldas un cauce
y creyó que el amor
ese todo pétreo
inabarcable
se perpetuaría en el impulso.


A. G. C., 2005.

sábado, 22 de octubre de 2016

LES DEUX COULEURS DU REGARD



Traduction: François Depassio.
D'autres nouvelles en VF : LA FACE NORD. 



© Amaurys García Calvo, Porquerolles, 2014.
Chaque année, on échange son œil gauche. Rien de très solennel. Le moment venu, on incline la tête et on se frappe légèrement sur la nuque. L’œil étranger sort de son orbite pour atterrir dans la main, comme l’œil de verre que les vrais borgnes enlèvent avant de se coucher.
La manipulation est rapide et indolore. Le plus long, c’est de le remettre à la personne qui le portera pendant la prochaine année fiscale. Chacun reçoit l’œil de remplacement, tout en restant attentif à la manière dont son ancien œil (l’œil originel, reçu à la naissance, et cédé au commencement de la coutume) est recueilli par la paume de la main du nouveau propriétaire. On reçoit le nouvel l’œil avec la même délicatesse que le nôtre recevra, où qu’il soit. Après quoi, on l’enfonce dans la cavité vacante, les doigts glissent sur les paupières. Enfin, on peut ouvrir les yeux et on est frappé par la nouvelle perspective transmise par l’œil originel, l’œil voyageur. On synchronise cette perspective avec celle de l’œil fixe, le droit, fidèle compagnon d’ici et maintenant et on s’efforce d’ignorer l’hétérochromie généralisée : ces iris ambre et azur, verts et noirs, gris et carmin…
Inutile d’évoquer cet instant de frayeur : si l’œil nomade n’est pas recueilli par la chaleur d’une main. Car elle peut tourner cette chance qui t’a doté d’une perspective nouvelle, qui t’a offert un lointain demi-paysage… cette chance qui t’autorise à jouer à être à la fois ici et là-bas, ce là-bas qui échappe à ton contrôle, qui ne te coûte rien et qui ne se perd pas dans des aéroports lointains. Chaque année, de nouvelles personnes occupent ton immeuble ou un autre, là où se trouve ton œil nomade. Nous sommes tous exposés aux ventes, locations ou saisis à chiffres impairs. L’équilibre entre les orbites et les yeux disponibles est très fragile. Et ce pourrait bien être ton tour de devoir te contenter de la moitié d’un champ de vision, la droite, la moitié fidèle. Car, d’après la loi sur la propriété horizontale, l’œil ne disposant pas d’orbite le jour de l’échange est consigné dans un tiroir du bureau de gestion des propriétés. Cette même loi n’autorise pas que l’on plonge les yeux dans un verre d’eau, pour éviter la vue réfractée des poissons… Elle proscrit le vent de profil en montagne, le savon dans les yeux, les licences d’ophtalmologie, les nuages de pollution. Elle interdit de tirer des coups de feu au visage ou de contempler son épouse lors l’acte amoureux… Comme chacun sait, personne n’accomplit ses devoirs conjugaux la pupille dilatée d’un côté, énorme de plaisir, et de l’autre une orbite béante, le nerf optique battant la chamade pour sa bien-aimée dévêtue. Cette loi —La Constitution de la République Hétérochromique— régit aussi le droit de réclamation des yeux consignés et stipule que quiconque oserait se procurer un troisième œil le fameux jour du troc pourra faire l’objet de poursuites judiciaires. Pour te consoler de cette année en clair-obscur, dis-toi que ce borgne lambda, ordinaire, ce vrai borgne —toi— passe inaperçu malgré son œil consigné, preuve irréfutable que l’on peut être borgne en ayant ses deux yeux. Car c’est ton œil qui t’a porté malheur et non ta cavité béante. Tu auras bien mérité de gagner un œil à la loterie. Mais pour l’instant, tu dois te contenter de l’habitude, où l’obscurité finit par ressembler à un rêve ordinaire, lui aussi, un rêve profond et permanent.

Traduction: François Depassio.
Volver a la versión española de este cuento.
D'autres nouvelles en VF : LA FACE NORD. 
© Amaurys García Calvo, Porquerolles, 2014.
© A. G. C., noviembre, 2013.

domingo, 18 de septiembre de 2016

ESTATUS DEL CONTRAPESO





La vendedora de ayudas
te señala en la calle
pone entre tu camino y tú
el muro de sus marchitos
buscones ojos verdes.
Hay rabia en el corte de pelo
abrigo de lana sobrando
en el sol vespertino hacia tu casa.
La vendedora recita
somos
y su plural indica que estás dentro de su hambre
cómo puedes ir y no sabernos
somos
y a cambio de muy poco
ni tú ni yo matamos de nada.
Tú escuchas los niños se mueren
ahora y ahora
en la distancia
y mañana y mañana si alguien pudiera contarlo
y tú escuchas y están sus ojos
su ola replegada
viniendo
pájaros
chalupa vaivén en la cresta del agua
la carpeta azul el impreso la foto del niño famélico
entre los dos
vivo mientras el bolígrafo señale
o el sudor de la vendedora no marchite la chalupa
la cresta
la carpeta con el impreso.
A cambio de muy poco
ni tú ni yo moriremos de nada…

El mundo fosforecía
y un abrigo con una mujer
salvaba niños ajenos
y tú preguntaste a cuántos no insinuó
a cambio de muy poco
ese niño y yo continuaremos por nada
de modo que
al final
nunca lograste un verso digno de los ojos de la vendedora
ni mereciste el bolígrafo en sus labios
dijiste no perdamos el tiempo
tocaste su hombro
y ella lo retiró ignorando que tú
solamente
querías tocar su abrigo.


A. G. C., 2009.

viernes, 9 de septiembre de 2016

PARA TOCARTE, ALE, TOCARTE





Diez mareos de glorieta
junta hoy el ángel mío
besosol
el mundocrío desbordado en su paleta
un decenio en la veleta
señalando
hacia
su olor
oh       ángel fecundador
musaraña de cariño
toma un arrurú
mi niño
toma un arrurú…


Gateando estás
fierecilla
por el ala de un avión
te vas
del retortijón hacia el vientre de mi arcilla
me montaste una guerrilla
en la escuela del dolor
en la flor sobre la flor
de palabras va
este guiño-renta de arrurú
mi niño
sueldo de arrurú…


Diez veces fueron manzanos
las farolas del jardín
tuyos todos
chiquitín
septiembre baja las manos
y sonríen los enanos
tu falta es su alrededor
al fondo del cundiamor
queriéndote no destiño nunca
tu arrurú
mi niño
nunca
tu arrurú…


A. G. C., septiembre 2016.